MIRADAS REGIONALES: MESAS AGROCLIMÁTICAS PARTICIPATIVAS. UNA EXPERIENCIA PARA ACERCAR EL CLIMA AL TERRITORIO

En esta entrevista, María Carolina Vidal, de la Dirección Meteorológica de Chile, comparte la experiencia de las Mesas Agroclimáticas Participativas desarrolladas, en la Cuenca del Río Aconcagua, entre 2023 y 2025. Un recorrido por los aprendizajes, desafíos y resultados de una iniciativa que promovió el diálogo entre productores, instituciones y servicios meteorológicos para generar información climática más útil y cercana a las necesidades del territorio.

2 de junio de 2026


Con formación en Meteorología y una trayectoria de más de una década en la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), María Carolina Vidal se desempeña actualmente como Encargada de la Oficina de Aplicaciones Agrometeorológicas, dentro de la Sección de Meteorología Agrícola del Subdepartamento de Climatología y Meteorología Aplicada.


En el marco del primer proyecto ENANDES, María Carolina participó en la planificación y desarrollo de las Mesas Agroclimáticas Participativas (MAP) en la Cuenca del Río Aconcagua, una experiencia territorial orientada a fortalecer el vínculo entre los servicios meteorológicos y los usuarios finales de la información climática.


En esta entrevista, proponemos recuperar el recorrido de esta experiencia, sus aprendizajes y desafíos planteados, así como explorar el valor de los procesos participativos en la construcción de servicios climáticos.


A su vez, la conversación aborda también el rol de la articulación interinstitucional, la generación de confianza con las comunidades usuarias y la importancia de construir herramientas climáticas junto a quienes las utilizan cotidianamente.


Entrevistador (E): Para comenzar y contextualizar, ¿podrías contarnos qué fue inicialmente el proyecto ENANDES y qué objetivos buscaba en la Región Andina?


María Carolina Vidal (MC): El proyecto ENANDES 1 buscaba acercar los servicios climáticos a las comunidades para fortalecer su adaptación y resiliencia frente a los desafíos de la variabilidad climática y el cambio climático . En este marco, había evidencia de que las Mesas Agroclimáticas podían funcionar como un puente entre el Servicio Meteorológico y las comunidades agrícolas, generando ese nexo con los usuarios.


Ya existían previamente experiencias impulsadas por el Ministerio de Agricultura, de nuestro país, en otras regiones, aunque no en la región piloto de ENANDES. Desde la Dirección de Meteorología de Chile - DMC 2 habíamos participado algunas veces como invitados, pero sin un rol central. Con este proyecto pudimos tomar la iniciativa, mejorar servicios existentes y crear nuevos productos. Además, hubo participación previa en talleres virtuales desarrollados por el IDEAM (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) de Colombia, pioneros en la elaboración, desarrollo e implementación de Mesas Técnicas Agroclimáticas (MTA).


Esta experiencia de articulación, conversación e intercambio de información entre actores en múltiples niveles permitió generar nuevos productos de comunicación climática, el desarrollo de infraestructura vinculada a los pronósticos estacionales, instalar nuevas estaciones meteorológicas automáticas y elaborar nuevos productos considerados muy útiles por parte de los usuarios productores agrícolas de la Cuenca.


E: En los materiales que pude acceder sobre las MAP, se reconocen experiencias de otros países u organismos que tomaron de referencia para desarrollar la iniciativa ¿Qué aprendizajes o lecciones previas influyeron en el diseño de las MAP con ENANDES?


MC: La experiencia de las Mesas Técnicas Agroclimáticas de Colombia fue muy importante porque allí, las Mesas propiamente dichas, surgieron desde el propio Servicio Meteorológico, que era justamente lo que nosotros queríamos hacer.


Tuvimos la oportunidad de conocer en terreno ese trabajo y ver cómo habían logrado que las comunidades se apropiaran del proceso y sostuvieran las Mesas en el tiempo. Recuperamos muchas ideas sobre dinámicas de trabajo y organización.


Pero no todo nos resultó igual o lo implementamos de la misma forma. En Colombia las asociaciones de productores asumían parte de la organización logística de las Mesas. Nosotros intentamos aplicar algo similar, pero tuvo otra impronta, distinta. Inicialmente, buscamos diferenciar entre Mesas Técnicas Agroclimáticas (MTA) y Mesas Agroclimáticas Comunitarias (MAC), siguiendo el modelo colombiano, pero finalmente hicimos una sola Mesa que incluyera a ambas en la que participaban técnicos, asesores y agricultores. Fue una experiencia muy valiosa y todavía hoy seguimos pensando cómo lograr mayor autonomía y sostenibilidad en el futuro.


MIRADAS REGIONALES: MESAS AGROCLIMÁTICAS PARTICIPATIVAS. UNA EXPERIENCIA PARA ACERCAR EL CLIMA AL TERRITORIO
Ref: Cuenca del Río Aconcagua (Fuente: Revista MAP ENANDES. Dirección Meteorológica de Chile)

E: En un sentido específico ¿Qué fueron las Mesas Agroclimáticas Participativas (MAP) que se desarrollaron en la Cuenca del Aconcagua?


MC:Las Mesas Agroclimáticas Participativas fue una iniciativa desarrollada en el marco del proyecto ENANDES, entre 2023 y 2025, orientada a mejorar los servicios climáticos desarrollados por la DMC para el sector silvoagropecuario 3 en la Cuenca del Río Aconcagua 4.


La actividad productiva de esta región se caracteriza principalmente por frutales y hortalizas, pero también hay producción avícola y caprina, entre las más destacadas.


En este sentido, la propuesta de las MAP consistió en generar un espacio multiactoral de diálogo e intercambio técnico, de conocimientos, saberes y experiencias entre los productores, campesinos y trabajadores rurales locales y los equipos técnicos asesores y decisores que producen y generan la información meteorológica y climática.


“Esta experiencia de articulación (...) permitió generar nuevos productos de comunicación climática, el desarrollo de infraestructura (...) y elaborar nuevos productos considerados muy útiles por parte de los usuarios productores”
MIRADAS REGIONALES: MESAS AGROCLIMÁTICAS PARTICIPATIVAS. UNA EXPERIENCIA PARA ACERCAR EL CLIMA AL TERRITORIO
Ref: Sesiones de las MAP (Fuente: Revista MAP ENANDES. Dirección Meteorológica de Chile)

E: ¿Cómo fue el proceso de implementación en territorio y qué actores participaron?


MC: Trabajamos junto al Ministerio de Agricultura 5, coordinando con la Secretaría Regional Ministerial de Agricultura de Valparaíso (zona piloto) y con el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) 6, que trabaja con pequeños agricultores y con la Agricultura Familiar Campesina. A través de ellos contactamos a asesores y extensionistas —principalmente del Programa de Desarrollo Local (PRODESAL) 7 y del Servicio de Asesoría Técnica (SAT) 8—, quienes convocaban a los agricultores. En las sesiones participaban asesores, agricultores y funcionarios profesionales de INDAP.


Durante el primer año nos enfocamos en preguntarles qué información necesitaban y cómo querían recibirla. A modo de ejemplo, nosotros les mostramos los productos que ya existían, como boletines mensuales nacionales, y nos hacían comentarios y sugerencias respecto del estilo gráfico, la tipografía, y el formato en general para repensar productos de comunicación que sean más sencillos a la lectura y permitan una correcta interpretación de la información climática.


A partir de ese intercambio, construimos un Boletín específico de escala regional, adaptado a sus necesidades y que pueda resultarles útil para el trabajo agrícola y la toma de decisiones. La idea fue que pudieran aprovecharlo y que se constituya como un insumo de trabajo permanente a la vez que sea comprensible para los destinatarios, sin depender de acceder a otras fuentes adicionales de información y/o de la acción de referentes técnicos que expliquen o interpreten segmentos del propio material.


E: ¿Por qué finalmente decidieron no separar las Mesas técnicas y comunitarias?


MC: El trabajo entre técnicos con los agricultores funcionó muy bien y consideramos que esa división dejó de ser necesaria. Empezamos a trabajar todos juntos en grupos de trabajo y eso favoreció el intercambio de conocimientos y experiencias entre asesores, técnicos y productores agrícolas.

Además, en la Cuenca del Aconcagua, los agricultores ya tenían bastante conocimiento sobre el clima y la meteorología. Y además existe acceso a diversos servicios: internet, radio, televisión y otras plataformas de comunicación digital, por lo que la realidad era muy distinta a otras zonas o territorios que conocimos en nuestro proceso de aprendizaje de la experiencia de Colombia. Eso permitió establecer una dinámica más integrada y fluida.


E: Teniendo en cuenta este recorrido realizado desde 2023 ¿Cuáles consideras que fueron los principales resultados del trabajo de las MAP?


MC: Uno de los resultados más importantes, creo que fue el Boletín Agroclimático Regional construido junto a los usuarios. Ellos participaron activamente en su diseño y pudieron apropiarse de esa herramienta.


Pero también instalamos cuatro Estaciones Meteorológicas Automáticas con conexión a internet dentro de la Cuenca. Y no es para nada menor este dato. Eso fue muy importante porque al principio existía cierta desconfianza por parte de los agricultores que, más allá de la convocatoria a distintas iniciativas, siempre ayuda obtener resultados concretos, cumpliendo con lo prometido, independientemente del proyecto que se ejecuta.


Desde el inicio, el proyecto se comprometió a dejar capacidades instaladas en el territorio y eso fortaleció muchísimo la confianza con los actores locales de la Cuenca. Los agricultores sentían que eran escuchados y que su participación tenía un resultado tangible.


Por ejemplo, el consultor que nos acompañó, al inicio de la iniciativa, insistía mucho en la importancia de escuchar a los usuarios, y creo que tenía toda la razón. Estos dos aspectos fueron los más valorados por quienes participaron: lograr productos concretos y sentirse parte de ese proceso de trabajo.


E: Además de las Mesas, también desarrollaron talleres y capacitaciones…


MC: Sí. A partir del diálogo con INDAP, nos compartieron un desafío que ellos abordan respecto a la juventud en zonas rurales, para lograr que una parte de ese segmento etario, continúe viviendo y desarrollándose en el campo y sostener las actividades agrícolas en el lugar. Entonces, comenzamos a trabajar con estudiantes de escuelas agrícolas. Todavía seguimos realizando talleres en distintas escuelas de la Cuenca y también capacitaciones a pequeños agricultores sobre cómo acceder a información meteorológica y cómo utilizarla en beneficio de sus actividades.


Aunque las Mesas ya finalizaron, estas actividades continuaron gracias a la extensión del proyecto inicial.


E: Respecto de los cambios esperados luego de las MAP ¿Qué cambios observaron en la forma en que agricultores y técnicos locales utilizan la información climática?


MC: Uno de los principales cambios fue que los agricultores aprendieron dónde buscar rápidamente información relevante y cómo utilizarla o aprovecharla en sus actividades cotidianas. La valoración positiva, en este sentido, lo advertimos claramente en las encuestas de satisfacción porque respondían que las sesiones habían sido útiles o muy útiles.


Hoy, además, contamos con listas de distribución de alertas e información meteorológica que circulan a través de asesores y dirigentes. Por ejemplo, cuando se pronostican vientos intensos enviamos alertas para que puedan tomar resguardos.


Pienso que ahora están más informados y tienen más herramientas para acceder a la información climática y meteorológica oportuna.


E: Mirando la experiencia en perspectiva, ¿Cuáles dirías que son los principales aprendizajes y desafíos?


MC: Creo que el principal desafío es poder construir un entramado institucional sólido, es decir con otras instituciones que abordan la misma temática o problemática. Por ejemplo, con las Asociaciones de Canalistas, que son Organizaciones de la Sociedad Civil vinculadas al uso del agua. Ese tipo de articulación multiactoral, considero que puede favorecer a sostener en el tiempo las Mesas, y/o cualquier otro tipo de iniciativas que vinculen información climática y actividad agrícola.


En este sentido, el gran desafío es que estas experiencias no dependan únicamente de las posibilidades de un solo actor, como en este caso a partir del impulso del Servicio Meteorológico u otra institución similar por el área de competencia.


Entiendo que, para que esos proyectos sean exitosos, en clave de sustentabilidad o sostenibilidad en el tiempo, requieren el compromiso de otras instituciones y la posibilidad siempre de que los actores locales puedan generar mayores dinámicas de apropiación de los proyectos y niveles de autonomía en la gestión de los mismos. Es decir, pensar la implementación en dos niveles: los actores institucionales que acompañan y las capacidades de los actores locales en territorios.


También aprendimos que construir confianza lleva tiempo, pero que una vez consolidada facilita muchísimo el trabajo. Después del primer año ya existía un vínculo fuerte con los agricultores y eso permitió desarrollar mejor las actividades. Los resultados concretos, como instalar Estaciones Meteorológicas Automáticas y el Boletín Climático Regional, también fueron fundamentales para fortalecer esa confianza.


“Para que esos proyectos sean exitosos (...) requieren el compromiso de otras instituciones y (...) que los actores locales puedan generar mayores dinámicas de apropiación (...) y de autonomía en la gestión…”

E: Para cerrar, ¿Qué reflexiones te gustaría agregar sobre el balance de esta experiencia?


MC: Me parece que lo más valioso fue poder acercarnos a los usuarios, algo que no suele ser lo más habitual en la mayoría de las instituciones que prestamos servicios en una geografía tan extensa, pensando en un país entero.


Muchas veces generamos productos desde la oficina pensando que pueden ser útiles, pero sin tener la oportunidad de recibir retroalimentación de quienes los usan. Está lo práctico de la tecnología de comunicación y las plataformas a disposición, que son muy útiles, pero el contacto en terreno genera otras cosas igual de interesantes. Como te comentaba previamente, esta experiencia nos permitió construir nuevos servicios climáticos y mejorar lo que ya existía junto a los usuarios finales y eso es un valor a destacar.


Aprendimos muchísimo en ese proceso y entendimos que para generar herramientas realmente útiles es necesario fomentar mecanismos de interacción directa con las comunidades usuarias, que reciben la información climática o meteorológica que producimos todos los días. Por esto mismo, todas las iniciativas que involucren este nexo con los usuarios finales se vuelven casi indispensables actualmente y espero que en el futuro podamos participar en otros proyectos que nos permitan la interacción con usuarios de otras zonas del país.


“Para generar herramientas realmente útiles es necesario fomentar mecanismos de interacción directa con las comunidades usuarias”
MIRADAS REGIONALES: MESAS AGROCLIMÁTICAS PARTICIPATIVAS. UNA EXPERIENCIA PARA ACERCAR EL CLIMA AL TERRITORIO
Ref: Estación Meteorológica Automática instalada (Fuente: Revista MAP ENANDES. Dirección Meteorológica de Chile)

  1. El proyecto ENANDES fue impulsado por la OMM, inicialmente en los países de Chile, Colombia y Perú, para mejorar las capacidades de adaptación y resiliencia climática, de las comunidades de la región Andina, a través del intercambio y fortalecimiento de los Servicios Climáticos. Esta iniciativa luego amplió la convocatoria a los países de Argentina, Bolivia y Ecuador y tiene continuidad actualmente bajo la denominación “ENANDES+”. Fuente: https://wmo.int/es/media/enandes-fomenta-la-adaptacion-climatica-en-los-andes
  2. Para más información: https://www.meteochile.gob.cl/PortalDMC-web/index.xhtml
  3. El sector “silvoagropecuario” incluye las actividades de silvicultura (cultivo de bosques), agricultura (cultivo de la tierra) y ganadería (cría de animales). Fuente: https://www.odepa.gob.cl/.
  4. La Cuenca del Río Aconcagua es una zona natural ubicada en la Región de Valparaíso, Chile. Se extiende desde la cordillera de los Andes hasta el océano Pacífico y abarca unos 7.340 km² (Fuente: https://mma.gob.cl/wp-content/uploads/2017/12/Aconcagua.pdf ).
  5. Para más información: https://minagri.gob.cl/
  6. Para más información: https://www.indap.gob.cl/
  7. Para más información: https://www.indap.gob.cl/plataforma-de-servicios/programa-de-desarrollo-local-prodesal
  8. Para más información: https://www.indap.gob.cl/plataforma-de-servicios/servicio-de-asesoria-tecnica-sat

Sobre el Proyecto ENANDES+

ENANDES+ es un proyecto coordinado por la Organización Meteorológica Mundial y financiado en conjunto con la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), cuyo propósito es brindar apoyo a seis de los siete países andinos (Argentina, Bolivia y Ecuador se integran a Chile, Colombia y Perú) en sus esfuerzos para fortalecer la adaptación y la resiliencia frente al cambio climático en sectores vulnerables de los Andes. El proyecto amplía la convocatoria inicial de los países del proyecto ENANDES (Colombia, Chile, Perú), incorporando a Argentina, Bolivia y Ecuador e involucra a su vez a los Centros Regionales del Clima de Sudamérica (CRC-SAS, CRC-OSA) y los Centros Regionales de Formación (CRF) de la OMM en Perú y Argentina.


El proyecto se propone mejorar y aumentar la capacidad de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN) de los países miembros del proyecto para generar y difundir información y conocimientos sobre el clima y el agua que sean oportunos, pertinentes y adaptados a cada sector, a fin de contribuir a la reducción del impacto humano y socioeconómico causado por riesgos hidrometeorológicos como inundaciones, sequías, deslizamientos de tierra y fenómenos meteorológicos extremos, mediante un mayor acceso a alertas tempranas e información sobre riesgos.


Fondo de Adaptación
Embajada Suiza
Organización Mundial Meteorológica
ENANDES+
CRC-SAS