Incendios forestales en Uruguay: condiciones secas y presión antrópica en la pasada temporada de incendios 2025–2026

Combustibles vegetales con bajo contenido de humedad facilitaron la ignición y la rápida propagación del fuego durante los últimos meses del año pasado y el primer trimestre de este año. Según los especialistas, la franja costera del sur y este del Uruguay fueron las más afectadas, con factores tales como la presión demográfica estacional y los vientos costeros frecuentes del este y noreste que favorecieron la ignición y propagación del fuego.

8 de julio de 2026


Durante el verano 2025–2026, Uruguay atravesó una temporada de incendios forestales marcada por la persistencia de condiciones meteorológicas favorables para la ignición y propagación del fuego, junto con una fuerte influencia de factores humanos. Si bien se afirma que no se trató de un período extremo en términos históricos, la combinación de déficit hídrico, temperaturas elevadas y combustibles vegetales secos configuró un escenario de riesgo sostenido, particularmente en la franja costera del sur y este del país.


De acuerdo con Claudia Martínez, licenciada en Geografía e integrante del Instituto Uruguayo de Meteorología (INUMET), “durante la temporada estival 2025–2026 se registraron en Uruguay períodos con déficit hídrico, temperaturas elevadas y baja humedad del combustible vegetal, condiciones que favorecen la ocurrencia y propagación de incendios forestales y de campo”.


Martínez puntualiza que, a diferencia del verano anterior que presentó una distribución más heterogénea de las precipitaciones, el período reciente mostró un déficit más generalizado, especialmente en el sur y sureste del territorio. En estas zonas, donde se concentra la franja costera de los departamentos de Canelones, Maldonado y Rocha, “las características de la vegetación —pinos implantados, acacias y acumulación de pinocha seca— incrementan la inflamabilidad del entorno”.


En este sentido, Martínez señala que “si bien la temporada actual no necesariamente se ubica entre las más extremas desde el punto de vista histórico, sí presentó varios episodios con condiciones meteorológicas favorables para el desarrollo de incendios”. Estos episodios, combinados con períodos prolongados sin lluvias significativas, favorecieron el secado de la vegetación y elevaron el riesgo durante los meses de verano.


Incendios forestales en Uruguay: condiciones secas y presión antrópica en la pasada temporada de incendios 2025–2026

Dinámica de la temporada y magnitud de los incendios

En Uruguay, la temporada crítica de incendios se extiende entre noviembre y marzo, con picos de ocurrencia entre diciembre y febrero. Durante estos meses, la disminución de la humedad en los combustibles vegetales facilita la ignición y la rápida propagación del fuego.


Los incendios no se distribuyen de manera homogénea en el territorio. “La franja costera del sur y este concentra condiciones especialmente propicias, donde, además de la vegetación inflamable, inciden los vientos costeros frecuentes y el aumento estacional de la población asociado al turismo. Este último factor incrementa la probabilidad de ignición por causas humanas”, afirma la especialista del INUMET.


En términos cuantitativos, “la temporada 2025–2026 registró más de 1.990 intervenciones de Bomberos y aproximadamente 8.585 hectáreas afectadas”, apunta Martínez.


Incendios forestales en Uruguay: condiciones secas y presión antrópica en la pasada temporada de incendios 2025–2026
Fuente: Visualizador de incendios forestales del SINAE

Los datos de balance de temporada provistos por el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE) consignan que los departamentos con mayor cantidad de intervenciones fueron Canelones, con 542 hectáreas; Montevideo, con 483; y San José, con 165 hectáreas quemadas. “Por su parte, los departamentos con mayor cantidad de hectáreas afectadas fueron Canelones, Lavalleja, Montevideo, Rocha y Artigas (1.373, 1.216, 909, 686 y 631 hectáreas respectivamente)”, consigna el informe.


Incendios forestales en Uruguay: condiciones secas y presión antrópica en la pasada temporada de incendios 2025–2026
Fuente: SINAE

De acuerdo a la comunicado por el organismo dedicado a la gestión de riesgos en el país, “la temporada de incendios forestales y de campo 2025-2026 permitió consolidar las capacidades de prevención, monitoreo y respuesta desarrolladas por las instituciones que integran el Sistema Nacional de Emergencias”. Además, se enfatizó que resultaron fundamentales “las campañas de prevención y sensibilización implementadas durante la temporada”, dado que “contribuyeron al cumplimiento de la normativa vigente sobre uso del fuego, a la reducción de quemas y fuegos no autorizados y al reporte oportuno de situaciones de riesgo”.


Información meteorológica y articulación para la gestión del riesgo

La gestión del riesgo de incendios en Uruguay se apoya en una estrecha articulación entre organismos técnicos y operativos. El INUMET cumple un rol central mediante la generación y difusión de información meteorológica específica, y Martínez destaca herramientas como el Índice de Riesgo de Incendios Forestales (IRIF), “elaborado a partir del modelo Fire Weather Index (FWI) en base a variables como temperatura, humedad, viento y precipitaciones”.


Esta información es utilizada por diversas instituciones, entre ellas la Dirección Nacional de Bomberos, el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE), el Ministerio de Ambiente y los gobiernos departamentales, para orientar acciones de prevención, monitoreo y respuesta.


Por su parte, desde el SINAE, el integrante de la Dirección Nacional de Emergencias, Paulo Araujo destaca que “la información meteorológica generada por INUMET es un insumo central para la gestión integral del riesgo de incendios forestales, abarcando las etapas de prevención, monitoreo, preparación y respuesta”. En particular, el IRIF “constituye una herramienta fundamental para el seguimiento de las condiciones de riesgo en el territorio nacional y para la planificación estratégica de acciones preventivas y operativas”.


La coordinación entre ambos organismos se fortalece durante eventos activos. Según Araujo, “El INUMET emite pronósticos meteorológicos especiales a solicitud del SINAE”, que incluyen información detallada sobre variables críticas para el comportamiento del fuego, tales como “la evolución de los vientos o la estabilidad atmosférica y condiciones de sequedad de los combustibles. Esta información es compartida con las diversas instituciones que integran el Sistema Nacional de Emergencias involucradas en la respuesta —entre ellas la Dirección Nacional de Bomberos, los gobiernos departamentales y otros organismos técnicos— y es utilizada por la Dirección Nacional de Emergencias (DNE) para la elaboración de reportes de situación, apoyando la toma de decisiones oportunas y coordinadas”, remarca el integrante de la Dirección Nacional de Emergencias.


Incendios forestales en Uruguay: condiciones secas y presión antrópica en la pasada temporada de incendios 2025–2026

En paralelo, el SINAE impulsa acciones de prevención y sensibilización dirigidas a la población, que incluyen la realización de campañas de comunicación y difusión durante la temporada de mayor riesgo, que se extiende oficialmente del 1º de noviembre al 30 de abril: “La prevención y la sensibilización de la población constituyen ejes prioritarios del trabajo del SINAE en materia de incendios forestales”, subraya Araujo.


La gestión de riesgos de incendios forestales en Uruguay muestra la importancia de integrar información meteorológica, monitoreo continuo y coordinación interinstitucional para abordar un riesgo que, si bien responde a condiciones ambientales, se ve fuertemente influido por la actividad humana.


Acerca del SIGRIFSA

Como parte del Centro Regional del Clima para el sur de Sudamérica (CRC-SAS), el SIGRIFSA busca contribuir a la implementación de sistemas integrados de gestión de incendios forestales basados en la combinación de la ciencia y los enfoques para la gestión del fuego con aspectos socioeconómicos en múltiples niveles.