Un estudio detecta cómo la actividad humana ya está alterando las condiciones meteorológicas propicias para incendios a nivel mundial

Los resultados muestran que la señal del cambio climático sobre el peligro de incendios ya es detectable en varias zonas del planeta y continuará intensificándose durante las próximas décadas. Basado en modelos climáticos globales y regionales, la investigación proyecta en particular un incremento de las condiciones atmosféricas favorables para incendios forestales en la Amazonia y otras regiones de Sudamérica.

30 de junio de 2026


Un estudio publicado en la revista “Weather and Climate Extremes” analizó el cambio en las condiciones meteorológicas propicias para incendios, definidas mediante el Índice Canadiense de Peligro de Incendios (FWI, por sus siglas en inglés) en el período 1980-2099 y utilizando simulaciones de modelos climáticos globales.


En este artículo titulado “Has the fire weather index emerged? Insights from global and regional climate models” las y los investigadores emplearon el FWI para estimar el potencial de ignición y propagación del fuego a partir de variables meteorológicas tales como la temperatura, la humedad relativa, la precipitación y la velocidad del viento. Los sets de datos utilizados fueron los de las simulaciones regionales CORDEX-CORE y EURO-CORDEX, junto con las simulaciones globales de los modelos incluidos en CMIP5 y CMIP6.


La investigación evaluó en qué momento, a medida que aumenta la temperatura media global por efecto antropogénico, el cambio del FWI se hace mayor al rango típico de la variabilidad climática natural. Ese momento en que la señal de cambio climático antropogénico se hace distinguible de la variabilidad climática natural se lo denomina tiempo o momento de emergencia (derivado de su nombre en inglés “time of emergence” o ToE).


Los resultados muestran un aumento generalizado de las condiciones meteorológicas favorables para incendios en la mayoría de las regiones propensas al fuego. Las proyecciones indican “un cambio hacia condiciones extremas y muy extremas en el Mediterráneo, el sur de África, Sudamérica y Australia, que se produce con un calentamiento de tan solo 2-3 °C respecto de la era preindustrial”. Eso significa que “el cambio climático antropogénico ya está alterando las condiciones meteorológicas propicias para incendios a nivel mundial, y esta tendencia se acelerará en las próximas décadas, según nuestra evaluación multi-conjunto de datos y multi-umbral”, explican las y los autores.


Un estudio detecta cómo la actividad humana ya está alterando las condiciones meteorológicas propicias para incendios a nivel mundial
Tendencia del Índice de Riesgo de Incendio (izquierda) para el período histórico 1980-2023. La señal está enmascarada por las áreas no quemadas proporcionadas por el conjunto de datos GFED4 (Giglio et al., 2013). Las líneas punteadas cubren las áreas donde los cambios no son significativos al nivel de confianza del 95% (prueba de Mann-Kendall para ERA5, prueba t de Student para los conjuntos).

Señales en las regiones de Sudamérica

Entre las regiones donde la influencia del cambio climático ya resulta perceptible se encuentra la Amazonía. El estudio identifica a esta zona como uno de los puntos críticos “donde la señal del aumento del peligro meteorológico de incendios emerge tempranamente durante el siglo XXI”. Los autores afirman que las regiones con disminuciones proyectadas de las precipitaciones tienden a registrar una emergencia más temprana de estas señales.


En el caso de la Amazonía, la combinación de una menor humedad atmosférica y cambios en los patrones de lluvia favorece un incremento del FWI y, por lo tanto, de las condiciones propicias para la ocurrencia y propagación de incendios. El documento indica que en las zonas tropicales, como gran parte de la cuenca amazónica, “la principal causa del aumento del peligro de incendios es la reducción de la humedad relativa del aire”. En cambio, en las regiones extratropicales predominan los efectos asociados al aumento de la temperatura.


En el caso de las tres regiones consideradas en el sur de Sudamérica (SWS, SES y SSA), los resultados de este estudio proyectan un incremento significativo de los valores del FWI a medida que aumentan los niveles de calentamiento global, principalmente asociados con aumentos significativos de la temperatura máxima, y en el caso de las regiones cordillerana (SWS) y del sudeste de Sudamérica (SES) con disminuciones significativas de la humedad. Asimismo, todos los conjuntos de simulaciones considerados proyectan el surgimiento de la señal antropogénica de cambio en el FWI en la región SES para alrededor del 2030. En la región cordillerana SWS, los conjuntos de simulaciones CMIP6 y CORDEX evalúan que la señal ya emergió alrededor de 2020.


Perpectivas futuras

Como hallazgo destacado, los resultados indican que a escala global la señal de cambio del FWI ya ha emergido en el 39% de las regiones de referencia utilizadas por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) en su sexto informe (AR6) y que podría estar presente en más del 80% de ellas hacia 2030. El análisis también revela que en más de una cuarta parte de las áreas terrestres inflamables del planeta los cambios del FWI superarán los umbrales de emergencia con un nivel de calentamiento global de 1,5 °C. Esa proporción aumentaría a más del 70% en un escenario de calentamiento global de 3 °C.


Un estudio detecta cómo la actividad humana ya está alterando las condiciones meteorológicas propicias para incendios a nivel mundial
Momento de aparición del cambio climático antropogénico para el Índice de Peligro de Incendio para cada región AR6 para cada conjunto. El recuadro inferior muestra la distribución de las diferencias en el año de aparición de los conjuntos (Nota: la región designada en la figura como SES es en realidad la región NES; la denominada como SSA corresponde a la región SES; y la región del extremo sur es la región SSA).

Temporadas de incendios más extensas

Además del aumento en la intensidad de las condiciones meteorológicas favorables para incendios, el estudio prevé una prolongación de las temporadas de fuego en la mayoría de las regiones analizadas. Ello implica que los incendios forestales podrían dejar de concentrarse en períodos específicos del año para transformarse en una amenaza más persistente: “No solo aumenta la intensidad de las condiciones meteorológicas propicias para incendios, sino que también se prolonga la temporada de incendios. Esto significa que, en algunas zonas, los incendios forestales podrían dejar de producirse únicamente en una época específica del año y convertirse en un riesgo prácticamente constante”.


En ese sentido, se consigna que la aparición de la señal “ya es perceptible en áreas como el Mediterráneo, el sur de África, la Amazonia y gran parte de las altas latitudes de Norteamérica a principios del siglo XXI. Estas regiones coinciden con aquellas identificadas previamente en la literatura como “hotspots” o zonas críticas asociadas con el aumento del riesgo de sequía debido al cambio climático antropogénico, lo que demuestra la fuerza de la señal en diversos indicadores hidroclimáticos, expresan las y los autores. Para Sudamérica, esto representa un desafío adicional para los sistemas de monitoreo, alerta temprana y gestión del riesgo, especialmente en ecosistemas vulnerables como la Amazonía y otras áreas con marcada estacionalidad climática.


Para finalizar, destacan que conocer cuándo y dónde aparecerán estas condiciones permite anticipar medidas de adaptación, fortalecer las capacidades de prevención y respuesta, y mejorar la planificación territorial frente a un escenario de creciente exposición al riesgo de incendios impulsado por el cambio climático. “Las estimaciones del tiempo de emergencia o aparición específicas para cada región ayudan a crear mejores sistemas de alerta temprana y a adaptar los sistemas de clasificación del peligro de incendios, garantizando que la preparación se mantenga al ritmo de los cambios en los patrones de incendios forestales”.


Acerca del SIGRIFSA

Como parte del Centro Regional del Clima para el sur de Sudamérica (CRC-SAS), el SIGRIFSA busca contribuir a la implementación de sistemas integrados de gestión de incendios forestales basados en la combinación de la ciencia y los enfoques para la gestión del fuego con aspectos socioeconómicos en múltiples niveles.